Los dinosaurios

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Placa de Fuera de Contexto para la nota "Los dinosaurios". Una mesa ovalada rodeada de asientos ocupados; uno solo, dibujado con línea punteada en terracota, queda vacío.

El 11 de marzo de 2026, seis firmas se sentaron a discutir el precio de la yerba mate para toda una zafra: el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, la Cámara de Molineros, Las Marías, Establecimiento Santa Ana, la Cooperativa Liebig y la Federación de Cooperativas de Misiones. Juntas controlan cerca del 80% de la molienda nacional. Ninguna de esas firmas cosecha una sola hoja verde. De esa mesa no salió un precio: salió la promesa de seguir conversando.

“Es un acuerdo entre industriales y el gobierno donde los productores no fuimos convocados. No tiene ningún asidero legal”.

Hugo Sand, Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM)

El número que circuló después no salió de esa reunión. El 25 de mayo, el ministro del Agro, Facundo López Sartori, propuso públicamente que el productor debería percibir $700 por kilo de hoja verde. Es un reclamo, no un acuerdo. Lo único efectivamente pactado fue anterior y bastante más modesto: el 6 de mayo la provincia fijó un precio mínimo de referencia de $301 por kilo, como condición para acceder a cheques a tasa cero con el Banco Macro.

La serie que conviene mirar

Para saber si $700 es mucho o poco hay que mirar hacia atrás, y con fechas precisas. El último precio fijado por laudo del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) fue de $250 por kilo de hoja verde, para marzo de 2024. El decreto 70/23 es de diciembre de 2023, pero el organismo siguió laudando hasta el 31 de marzo: la liberación efectiva de precios empezó el 1 de abril de 2024.

Desde entonces, el precio de mercado osciló entre $200 y $305 según el momento del año, con un pico de $305 en mayo de 2025, un piso de $180 en diciembre de ese año y $285 en abril de 2026. En todo ese recorrido quedó por debajo del costo de producción que calcula el propio INYM, que en sus últimas actualizaciones ubicó por encima de los $400 por kilo. La brecha entre lo que cuesta producir y lo que se cobra es la definición numérica de la crisis — pero es una brecha de decenas de pesos, no de cientos.

La cuenta que nadie pagó todavía

La Fundación DHI —el centro de estudios de Argentina Humana, el espacio de Juan Grabois— estimó en unos $200.000 millones la pérdida de ingresos del sector productivo durante el primer año del nuevo esquema. Conviene tomarla con pinzas: el informe no publica su metodología, no precisa el período exacto que mide y ningún analista independiente lo auditó. En un contexto de inflación de tres dígitos, un agregado en pesos corrientes sin deflactar dice menos de lo que parece.

Passalacqua, por su parte, habló de $400.000 millones que dejan de circular en la economía provincial. No es dinero que Misiones haya dejado de percibir en sentido contable: es la brecha entre el precio que el gobernador considera justo y el que efectivamente se paga. Una estimación política, no una medición.

Son números grandes, de esos que se dicen rápido en un discurso. Pero se sostienen sobre unos 13.000 productores, según el propio INYM, con un promedio de 5 a 8 hectáreas, y sobre los tareferos que cosechan la hoja a mano — un universo que ningún registro público mide con precisión, precisamente por la informalidad del trabajo de zafra.

La Resolución 38/2026 de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario fija el corte y quiebra en $77.997,95 por tonelada — unos $78 por kilo — y el corte simple en menos de la mitad: $31,35. La Fundación DHI sostiene que en los hechos se paga alrededor de $40, aunque tampoco publica cómo lo relevó. Cuánto se paga realmente por debajo del piso legal es, por definición, lo que no está registrado en ningún lado.

La diferencia entre lo que marca la norma y lo que se paga en el monte tiene una salida conocida: cruzar. Los registros de CPF —el identificador tributario brasileño, el equivalente a nuestro CUIL— de ciudadanos argentinos pasaron de unos 8.000 anuales entre 2016 y 2021 a cerca de 40.000 en 2025. El dato es sugestivo, pero no prueba lo que a primera vista parece. El CPF no es un permiso de trabajo: se tramita también para abrir una cuenta bancaria, usar Pix o comprar del otro lado. Y 2025 fue año récord de turismo de compras argentino en Brasil. El registro no discrimina el motivo del trámite ni la provincia de origen.

El otro tablero: las PASO

Mientras esto pasa en el monte, en Buenos Aires se juega otra partida. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, planteó en agosto —durante la cumbre de gobernadores del Norte Grande, en Posadas— la eliminación de las PASO como una de las apuestas fuertes del oficialismo nacional. Passalacqua tiene en el Congreso 2 senadores y 4 diputados: en un recinto de márgenes estrechos, esos votos pesan. Y los está usando como moneda de cambio para negociar con la Casa Rosada la derogación del decreto 70/23, el mismo que desreguló la yerba mate.

Es, en el fondo, un trueque: apoyo legislativo a cambio de una promesa de recomponer lo que se rompió en el sector yerbatero. Passalacqua buscará reelegirse en 2027, y una vuelta atrás en la desregulación sería una bandera importante para mostrar en la provincia. El problema es que, mientras se negocia en Buenos Aires, la mesa que discute el precio real de la hoja —la del 11 de marzo— sigue sin productores sentados.

Quién gana, quién espera

Si el canje sale como lo imagina el gobernador, Misiones podría recuperar un mecanismo de precio de referencia. Queda pendiente una discusión que casi nadie está dando: si el precio bajo se explica solo por la desregulación o también por una sobreoferta estructural, con una superficie plantada que creció 40% en nueve años mientras la cosecha se desploma. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez, y solo una se arregla derogando un decreto.

La pregunta que sigue abierta, mientras tanto, es otra: la próxima vez que alguien discuta el precio de la hoja verde, ¿va a estar Hugo Sand en esa mesa, o va a seguir enterándose por los diarios?

Seguí leyendo: los números de la cadena que se negocia en esa mesa están en El arriero. Y de dónde salen los votos que Passalacqua lleva a esa negociación, en Cuando pase el temblor.

Fuentes: laudos del INYM y Resolución SAGyP 406/2023; CEPA, informes sobre la evolución del complejo yerbatero (2024 y 2025); Dirección General de Yerba Mate y Té, Ministerio del Agro y la Producción de Misiones (informe de abril de 2026); acuerdo Provincia–Banco Macro del 6/5/2026; declaraciones públicas de Facundo López Sartori (25/5/2026), Hugo Passalacqua (1/5/2026) y Hugo Sand (APAM); Resolución 38/2026 de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario; Fundación DHI, “Mate mal cebado” (junio de 2026); cifras de registros de CPF atribuidas a la Receita Federal de Brasil.


Nota de la redacción (31/08/2026). Esta nota fue corregida después de una auditoría de sus datos. La versión original afirmaba que tras el decreto 70/23 el precio de la hoja verde “se derrumbó a $80–$90” y que de la reunión del 11 de marzo de 2026 había salido un precio de $700 por kilo. Ninguna de las dos cosas resiste el chequeo: el precio de mercado osciló entre $180 y $305 en el período, el valor de $80–$90 corresponde a casos extremos de productores sin cooperativa documentados por la Fundación DHI, y los $700 son una propuesta del ministro del Agro de mayo de 2026, no un acuerdo. También se explicitó la filiación política de la Fundación DHI, se corrigió la unidad del jornal de tarefa, se retiró una cifra de tareferos que ningún registro público respalda y se acotó el alcance del dato sobre registros de CPF en Brasil. Corregir a la vista es parte del trabajo.

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