EL FANTASMA DE CANTERVILLE

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Hay una manera de desaparecer que no exige irse a ningún lado. Consiste en seguir haciendo exactamente lo mismo y dejar de figurar. Gran Posadas tiene la desocupación más baja del NEA y, en el mismo trimestre, cuatro de cada diez asalariados sin descuento jubilatorio.


Charly García escribió una canción sobre un fantasma: alguien que está en la casa, que hace ruido, al que nadie termina de ver. El recibo de sueldo deja de existir un día cualquiera. Sin mudanza, sin despedida, sin trámite: la persona sigue ahí, en el mismo local, con el mismo delantal, atendiendo a los mismos clientes.

O no se queda. Hay un despido, después la primera changa que aparece, después otra, y a los seis meses ya nadie sabría decir de qué trabaja. A la informalidad se entra quedándose quieto o se entra dando vueltas, y se llega al mismo lugar: alguien que trabaja todos los días y no figura en ningún lado.

Nadie firma ese pasaje. No hay aviso, no hay acta, no hay fecha. A partir de un día cualquiera, el trabajo queda y el trabajador no.

En el primer trimestre de 2026, en el aglomerado Gran Posadas, el 43% de los asalariados no tenía descuento jubilatorio. Un año antes eran el 34%: un salto de nueve puntos. En el mismo trimestre, la misma encuesta midió otra cosa: 4,7% de desocupación, contra el 6,0% de un año atrás. La más baja del Noreste.

Los dos números son ciertos, salen del mismo relevamiento y describen la misma ciudad. Y producen dos titulares que parecen hablar de dos lugares distintos. Posadas no tiene un problema de desempleo. Tiene un problema de qué clase de trabajo es el que hay. Son dos cosas distintas, y sólo una se mide todos los meses.

Dos líneas que van en direcciones opuestas: los asalariados sin registrar suben de 34% a 43% mientras la desocupación baja de 6,0% a 4,7%, entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026 en Gran Posadas.
Variación interanual. Gran Posadas, primer trimestre de 2025 y de 2026. Fuente: IPEC Misiones sobre EPH-INDEC.

QUÉ MIDE REALMENTE LA PALABRA «DESOCUPADO»

La contradicción se deshace en cuanto uno lee la definición. Para la Encuesta Permanente de Hogares, una persona está desocupada si no trabajó ni una hora en la semana de referencia y buscó activamente empleo. Las dos condiciones a la vez.

Eso quiere decir que quien cortó el pasto de un vecino el martes está ocupado. Quien vendió tres pares de zapatillas por Marketplace está ocupado. Quien cruzó a Encarnación a traer mercadería y la revendió, también.

De modo que la tasa de desocupación no cuenta cuánta gente perdió su trabajo. Cuenta cuánta gente quedó, esa semana, sin absolutamente ninguna changa a la que agarrarse. Son dos preguntas distintas, y la encuesta responde la segunda.

Ahí está el desajuste de fondo. El empleo dejó de ser una frontera y pasó a ser un gradiente. Antes se estaba adentro o afuera. Hoy se está adentro con distintos grados de adentro: con recibo o sin recibo, con obra social o con la salita, con aguinaldo o con lo que salga. La estadística sigue midiendo la frontera. No está mal hecha: está respondiendo con precisión una pregunta que dejó de ser la importante.

LOS QUE YA TIENEN TRABAJO Y SIGUEN BUSCANDO

La misma encuesta trae un indicador que casi nunca se cita y que muestra el gradiente funcionando. Los ocupados que buscan otro empleo pasaron de 7,8% a 10,2%. Uno de cada diez posadeños que tiene trabajo está buscando otro mientras lo hace.

Dos pares de barras: ocupados que buscan otro empleo, de 7,8% a 10,2%; y subocupación, de 7,3% a 9%, entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026 en Gran Posadas.
Ocupados que buscan otro empleo y subocupación. Gran Posadas. Fuente: IPEC Misiones, comunicado N° 017, sobre EPH-INDEC.

Cuenta gente que está ocupada. Y subió al mismo tiempo que la desocupación bajaba. En un mercado donde conseguir trabajo fuera el problema, ese número tendría que haber caído junto con el otro. Hizo lo contrario.

CUATRO DE CADA DIEZ

Cien figuras humanas en cinco filas: 43 dibujadas con línea punteada, que representan a los asalariados sin descuento jubilatorio, y 57 sólidas.
Asalariados sin descuento jubilatorio. Gran Posadas, primer trimestre de 2026. Fuente: IPEC Misiones sobre EPH-INDEC.

El indicador de informalidad no admite interpretación: se mide por la ausencia de descuento jubilatorio. No es una etiqueta ni una estimación. Es una pregunta directa sobre el recibo. Cuarenta y tres de cada cien asalariados posadeños contestaron que no lo tienen. Y conviene entender bien qué significa eso, porque no es lo que se supone.

El que trabaja sin registrar no pierde el ingreso: cobra a fin de mes como cualquiera. Lo que pierde es otra cosa. No hay aportes acumulándose, no hay obra social por el empleo, no hay indemnización si mañana no hay que volver. Cobra hoy y no cobra a los sesenta y cinco.

Por eso la informalidad casi nunca aparece como conflicto: no duele el día que empieza. Duele treinta años después, cuando ya no hay a quién reclamarle.

DE DÓNDE VIENE EL EMPUJE

Nada de esto ocurre en el vacío, y hay dos hechos que ordenan el resto. El primero ya lo publicamos acá: en julio de 2026, en el Noreste, la división que agrupa vivienda, agua, electricidad y combustibles del hogar acumuló 72,8% interanual contra 48,9% a nivel nacional. Los precios que menos se pueden postergar corrieron acá más rápido que en ninguna otra parte del país.

El segundo es de esta misma semana. El IPEC presentó un trabajo sobre la industria misionera —la principal actividad económica de la provincia— y el número es duro: el empleo industrial de toda Misiones pasó de 41.122 puestos en 2022 a 26.522 en 2025. Casi 14.600 menos en tres años.

Pero el detalle importa más que el total. Según ese mismo trabajo, el empleo industrial registrado se mantuvo cerca de los 21.000 puestos. La caída se concentró en el empleo no registrado y por cuenta propia.

Dos barras comparadas: el empleo industrial de Misiones cae de 41.122 puestos en 2022 a 26.522 en 2025, con una línea de referencia en 21.000 que marca el empleo registrado.
Empleo industrial total en la provincia de Misiones. La línea de 21.000 es un valor aproximado citado por el IPEC, no una serie publicada. Fuente: IPEC Misiones, presentación de septiembre de 2026.

Es un dato que rompe la explicación cómoda. La versión simple diría que la gente pasa de un empleo formal a uno informal. Acá pasó otra cosa: lo que se destruyó fue, sobre todo, lo que nunca había figurado. Y como nunca figuró, su desaparición tampoco figura. No hay despidos que contar, no hay telegramas, no hay indemnizaciones. Se apaga y no queda registro de que estuvo prendido.

Adónde fueron esas personas es una pregunta que estos datos no responden. Que el aglomerado muestre al mismo tiempo más cuentapropismo y más informalidad asalariada es compatible con que hayan reaparecido en comercio y servicios, pero eso es una hipótesis, no un hallazgo. Nadie siguió a esa gente.

Y hay una lectura que atraviesa todo lo anterior. Un empleo registrado reparte el riesgo entre el que emplea, el Estado y el que trabaja. Uno sin registrar lo concentra entero en el último. Cada uno de estos números, mirado de cerca, es lo mismo: riesgo que baja un escalón.

LO QUE LA PROVINCIA HACE, Y LO QUE ESE INSTRUMENTO PUEDE HACER

Frente a ese cuadro, la política provincial tiene un instrumento identificable y sostenido en el tiempo. El 28 de marzo de 2026 el gobernador Hugo Passalacqua volvió a prorrogar los programas Ahora —quince en total— con reintegros, plazos y límites de compra más altos. En mayo se sumaron líneas de crédito con tasa subsidiada para pymes y municipios, y alivio fiscal para el sector privado.

El encuadre oficial es explícito: sostener el consumo y la circulación de la economía local mientras la actividad nacional se contrae.

Y acá conviene ser preciso sobre qué puede y qué no puede hacer una herramienta así. Los programas Ahora operan sobre el consumo: financian una compra, devuelven una parte, sostienen la facturación del comercio que vende. Eso es medible y es real. Lo que no hacen —porque no es lo que son— es incidir sobre la registración: un plan de cuotas subsidiado no pone a nadie en un recibo de sueldo.

Puede ocurrir que un comercio que sostiene ventas sostenga también su personal, y ese sería un efecto indirecto sobre el empleo. Es una hipótesis razonable, no un dato. Y no hay evaluación publicada que permita medirlo, ni a favor ni en contra.

EL FANTASMA

Siguiendo la analogía con la canción de Charly, cuarenta y tres de cada cien asalariados de Posadas hacen ruido —trabajan, producen, consumen, pagan el alquiler— y no figuran en el registro que decide quién tiene obra social, quién suma aportes y quién va a cobrar una jubilación. La estadística los escucha. No los puede nombrar.

Un fantasma no es alguien que no está. Es alguien que está y no cuenta.


Si trabajás sin registrar, si gestionás altas de monotributo o si llevás la contabilidad de un comercio de Posadas, nos interesa entender lo que ves antes de que la estadística lo mida: redaccion@fueradecontexto.net. Reservamos la identidad de las fuentes.

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  • La grasa de las capitales — por qué los precios que menos se pueden postergar corren más rápido en el Noreste que en el resto del país.
  • Próximamente: cuántos hogares hacen falta para hablar de una ciudad. La EPH releva en Gran Posadas una muestra chica para estimar el comportamiento de casi cuatrocientas mil personas. Le preguntamos al IPEC y al Observatorio Económico de la UNaM qué se puede afirmar con eso y qué no.

Fuentes: IPEC Misiones, «Mercado de trabajo en Gran Posadas, primer trimestre de 2026», comunicado N° 017 del 24 de junio de 2026, sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC; presentación del director de metodología del IPEC, Darío Ezequiel Díaz, del 26 de junio de 2026; presentación del IPEC sobre la industria provincial, septiembre de 2026. Gobierno de Misiones, anuncio del 28 de marzo de 2026 sobre los programas Ahora. INDEC, Índice de precios al consumidor, julio de 2026.

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